Aquella fue una de mis mejores y peores noches… una donde en tu sueño no pude faltar el amor de tu vida, tu amor platónico, pero tan hermoso sueño, convertido en pesadilla, o mejor dicho yo lo quise así: era una hermosa mañana todo era de colores, el me miraba con una sonrisa y toda su atención era para mí, teníamos una charla en la azotea de la escuela, el me escoltaba con una dicha, esa sonrisa que no podía borrar de mi rosto, todo era perfecto… hasta que una de mis amigas apareció, pero algo no encajaba, el ya no me pertenecía, o nunca me perteneció?... la atención era toda para ella, yo quede en el olvido, le dese la muerte a los dos… ya en la azotea se demostraban un cariño que quemaba mi ser, me di cuenta por fin ‘es un sueño’ y sonreí para mi… imagine a dos enormes gárgolas con apariencia demoniaca, me miraban con afán de atacarme, pero me reí, les ordene levantar vuelo con mi amor platónico y mi amiga en garras, una de ellas me tomo por los hombros con ambas garras mientras la otra lo tomo a ella y a él, uno en cada enorme garra, la sensación del vuelo era indescriptible y con sus gritos de pánico me hicieron el ambiente mas agradable… por fin a una gran altura las gárgolas nos dejaron en caída libre, el viento chocando a toda velocidad aceleraba mi corazón como el de un tigre en plena casería… les orden a ambas gárgolas que desmabraran a el hombre, soltaron un chillido tan agudo y grite, ¡MATARLO!, mi amiga grito asustada y no despegue la vista de las gárgolas, arañaron y la sangre salía por montones, una de ella arranco un pedazo de carne de su brazo mientras el aullaba como perro del dolor, el grito tratando de calmarla y mi cólera subió, se vio reflejado en el ataque de esos monstruos, le arrancaron los ojos y rompieron sus piernas, el sonido de los huesos rotos era tan vivido, mi amiga me rogo y yo la calle, “quiero ver sus intestinos” le dije de forma cínica, la gárgola me miro con un placer y arranco su playera, vi su perfecto abdomen y sonreí con malicia, pero mi sonrisa se borro y se trasformo en un gruñido, la gárgola tomo el estomago y los intestinos y viseras salieron de su cuerpo mojándome con su sangre, la gárgola lo soltó sin que se lo ordenara y me enoje, pero me tomaron por los hombros, no me percate que casi tocamos suelo, el cuerpo de aquel quedo hecho mierda en el suelo, mi amiga me miro con esperanza, sonreí y monte al animal, el cuerpo de ella se desmembró al contacto inmediato, los animales chillaban con complacencia y yo reía mientras lloraba a la vez… me desperté riendo cínicamente, sentía mi corazón, como trataba de salirse de mi pecho, mire mi almohada y estaba empapada me toque mi cara, estaba tan húmeda por las lagrimas, lagrimas que juro fueron de sangre, seguí riendo…”lo mate, lo mate, lo mate…” no dejaba de repetir tenía que ser así… el sol se asomaba y mire al espejo esas enormes ojeras que se veían bajo mis ojos… en mi escuela lo vi, y tratando de que fuera real aquel sueño, me miro con una cara de indiferencia, fruncí el ceño y lo ignore… algún día, algún día, no desesperes amor… morirás