
La noche es obscura y sin sonido… una pena que me agobia y no encuentro persona a quien contarla, no confió ni en mi propia sombra, se que en cualquier momento me apuñalara por la espalda, sentada en un rincón, los nervios a flor de piel, levanto la vista y su mirada se clava en la mí a, claro… mi amiga, fiel confidente y compañera en esta obscuridad, no recordaba que me observaba, luna de marfil… murmuro perdida en su belleza, no sé si este loca o si ya perdí la cabeza, pero vi un sonrisa en su rostro, con una lagrima a punto de caer le cuento lo sucedido… en menos de lo que creo mi cara empapada en lagrimas y la vista borrosa, me tallo mis ojos y veo a mi amiga en busca de respuesta, ella me mira con ternura, y con una sonrisa me dice… todo está bien, mañana será otro día, no pierdas la calma niña mía

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