
¿No has pensado en matar a alguien?, si, he dicho acecinar, matar, pasarlo al otro mundo, como quieras llamarlo, esa idea rondaba tanto en mi mete, mil maneras de acecinarlo, lentamente o de plano al instante, quería verlo sufrir, pero al final, cuando ya todo estaba planeado, ¡madres! Me acobardo y mando todo a la chingada…
Pero esta vez no será así…
Hoy era la fiesta de mi mejor amiga, no podía faltar por dos razones, la quería mucho y el idiota estaría ahí, la mejor oportunidad para hacer su sueño realidad, aun recuerdo lo que me dijo: – ¡Cuando este muerto te amare! ¡Aléjate de mi fenómeno!-… yo lo amaba y si la única forma de que el sentimiento fuera mutuo, lo matare…
Ya era tarde bebí mucho, todo el ambiente olía a sexo y alcohol, no lo había visto durante toda la fiesta, en mi cabeza daba vueltas todo, hasta que lo vi, besando a otra gata, me levante como pude y camine entre empujones hacia el, empuje a la zorra, que al igual que yo estaba alcoholizada, el me miro sin dar crédito, no me importo y lo bese, esos labios que tanto soñé probar, el no me aparto, tomo mi cintura y me atajo mas a el, conocía perfectamente la casa de mi amiga, lo lleve a la habitación de ella… desesperado me azotó contra la pared mientras besaba mi cuello, baje mi mano despacio y comencé acariciar su miembro, soltó un gemido y yo reí, me recostó sobre la cama, me lo quite de encima, le dije que tenia que ir a la baño, el me soltó con un gruñido, reí y entre al baño como si nada, empecé a buscar en todos los cajones de mi amiga, por fin vi algo filoso, lo saque sonriendo, pero mi sonrisa no duro mucho, me levante y me mire en el espejo –que patético- dije mientras veía una “navaja” por el reflejo, suspire, ahora o nunca, pensé, Salí del baño y el estaba sentado en la cama, me indico que fuera, subí a sus piernas y deje caer la navaja, era embriagador estar con el, le quite su corbata y ate sus manos, con lo que sobraba lo ate a la cabecera de la cama, retire su camisa y bese su pecho, comencé acariciarlo me recosté sobre el y en un rápido movimiento levante la navaja, me miro horrorizado, -tu me dijiste que me amarías si estabas muerto… te lo cumpliré-, dije y bese su pecho por ultima ves,-¡espera, espera, si te amo!-grito desesperado, fruncí los labios y rodee los ojos, -lo siento- dije burlona y clave una y otra y otra ves la navaja, se ahogaba con su propia sangre, me levante cuando ya no vi vida en sus ojos, lo mire y bese sus labios ensangrentados, avente la navaja, me acomode la ropa y Salí de la habitación, en la fiesta estaba obscuro y no se notaba el rojo de sus sangre sobre mi ropa, camine y nadie se inmuto, llegue a la salida y suspire, abrí la puerta y camine hacia la calle, a medio camino escuche un grito de horror, voltee y vi a mi amiga al pie de la puerta, me miraba asombrada, voltee a ver mi ropa, me reí, no creí que tanta sangre escurriera de mi cuerpo, mi amiga me sonrío y no pude evitar devolverle la sonrisa, -feliz cumpleaños- murmure y ella soltó una carcajada, rodó los ojos y negó con la cabeza mientras cerraba la puerta, camine sola por la oscura noche acompañada por la música que producían los gritos y las patrullas.